Usamos cookies en todos nuestros sitios webs para mejorar tu experiencia durante tu navegación así como para obtener datos estadísticos. Puedes cambiar la configuración de tus cookies en cualquier momento. En caso de no hacerlo, entendemos que aceptas su uso. Pincha aquí para más información

Montañas de hielo de más de 3.500 metros de altura se elevan sobre la superficie de Plutón

Montañas de hielo de más de 3.500 metros de altura se elevan sobre la superficie de Plutón

Fotografía de NASA-JHUAPL-SWRI

El resplandeciente núcleo de Plutón, parte más destacada del planeta enano, late con más vida que nunca. O al menos, está “vivo” en términos geológicos.

Bajo la superficie de esta planicie aparentemente tranquila encontramos un mar de nitrógeno que emerge continuamente. Una vez alcanza la superficie de Plutón, el hielo se extiende borrando de la faz del planeta los cráteres y otras “marcas de envejecimiento”, manteniendo de esta forma la perpetua juventud de la planicie Sputnik.

Este tratamiento “helado” de rejuvenecimiento también genera unas formas poligonales muy reveladoras en la superficie, figuras que van cambiando a medida que esta capa de hielo se desplaza sobre la planicie Sputnik.

“No se trata solamente del núcleo de Plutón, sino de un corazón que late continuamente”, explica Bill McKinnon, investigador de la Universidad de Washington en Saint Louis. “De hecho, se trata de un cambio constante. Si volviéramos a observar la superficie en 100.000 años, veríamos diferencias considerables en las formas creadas por el hielo”.




Según dos artículos publicados en la revista Nature, se ha descubierto que la convección –o propagación de calor por el movimiento de las partículas de este mar de nitrógeno– bajo la superficie remodela continuamente el área de la planicie Sputnik y es lo que produce las formaciones poligonales

Ambos estudios difieren en ciertos detalles a la hora de explicar cómo ocurre todo esto –incluyendo en la profundidad de la capa de hielo de nitrógeno–, pero la historia es básicamente la misma.

“Estoy mucho más entusiasmado por todas las similitudes que hay entre ambos estudios”, afirma uno de los coautores, Alexander Trowbridge de la Universidad Purdue. “Nuestros resultados son muy similares, y en el mundo de la ciencia nos gusta ver este tipo de coincidencias”.


También te puede interesar: ¿Un nuevo planeta en nuestro Sistema Solar? 


Hielo burbujeante

En julio del año pasado, cuando los científicos enviaron la nave New Horizons para obtener imágenes de Plutón, se llevaron una grata sorpresa. La diversidad de los terrenos, colores y hielos de este mundo diminuto presentaba una apariencia demasiado impresionante como para pensar que había sido esculpido por la “mano helada” del Sistema Solar exterior

Esto se debe a que en este área el calor escasea, la materia tiende a congelarse y existe un gigantesco disco de vestigios sin vida y llenos de cráteres que orbitan alrededor del Sol desde el comienzo del propio Sistema Solar.

Otra de las facetas más peculiares de Plutón es la planicie Sputnik, que mide 1.200 kilómetros de largo. Su superficie es en apariencia mucho más suave y rejuvenecida que otras zonas, ya que apenas presenta cráteres, que en cambio sí se acumulan en otras superficies planetarias. De hecho, parece como si los glaciares que fluyen desde las montañas que rodean la planicie estuvieran alimentando esta acumulación de hielo.




Cuando los científicos analizaron la superficie más de cerca, encontraron una red de formas poligonales ligeramente elevadas en sus respectivos centros. En aquel momento, McKinnon sugirió que los polígonos podrían ser el resultado de la convección que tenía lugar bajo la planicie Sputnik, una región que contiene una gigantesca reserva de hielo de nitrógeno maleable.

Podemos hacernos una imagen mental de este proceso de convección como una especie de burbujeo a cámara lenta, el mismo que se observa en las lámparas de lava o en las gachas de avena cuando empiezan a calentarse.

Se puede observar cómo la superficie se separa en terrenos poligonales”, explica Trowbridge pensando en las gachas. “Si el fuego está encendido, los centros de los polígonos se levanta, pero si lo apagas, sus centros simplemente se hunden”.

Los elementos radioactivos en descomposición que se encuentran en el interior de Plutón serían la energía que enciende los “fogones” de este planeta enano, que producen suficiente calor para formar celdas poligonales con una longitud de entre 10 y 40 kilómetros.

“Son características únicas que jamás hemos visto en ningún otro lugar del Sistema Solar, al menos no a esta escala”, afirma Trowbridge.




Una rápida remodelación

Basándose en los nuevos hallazgos, los equipos de investigadores calculan que la superficie de la planicie Sputnik podría alcanzar una remodelación completa cada medio millón o un millón de años, lo que significa que la región tenía una apariencia totalmente diferente cuando los tigres de dientes de sable poblaban la Tierra. 

Es un proceso geológico extremadamente rápido, algo que los científicos no esperaban encontrar en un mundo tan pequeño y helado que se encuentra a una distancia del Sol aproximadamente 40 veces superior a la de la Tierra.

“En los límites más lejanos del Sistema Solar, en un entorno tan extraño, hemos hallado formaciones que no estarían tan fuera de lugar si se tratase de la Tierra o Marte”, escriben Paul Schenk y Francis Nimmo en un comentario que aparece en la revista Nature Geoscience.

Ambos equipos de investigación, que aluden en sus estudios a la convección como causante de este fenómeno, discrepan a la hora de determinar el grosor de la capa de hielo de nitrógeno, dato que, si fuera exacto, nos podría decir mucho sobre cómo se ha formado el núcleo de Plutón.


Para seguir aprendiendo: El hermano gemelo de Plutón 


“Lo genial es que ahora podemos partir del conocimiento que tenemos sobre el proceso para luego preguntarnos qué ocurre dentro de Plutón”, explica McKinnon. “Una cosa es poder decir, ‘Oh, mira, parece que la superficie de la planicie de Sputnik está plagada de pozos de convección’. Pero después de eso, ¿qué ocurre?

Por ahora, los científicos sostienen que es probable que la planicie Sputnik sea una cuenca de impacto con fondo plano que se ha convertido en una especie de vertedero planetario de nitrógeno. Sin embargo, todavía no está claro si todo ese nitrógeno se concentró en ese lugar principalmente por causa del clima o por la actividad glacial, explican Andrew Dombard y Sean O’Hara en otro análisis que acompaña a los estudios.
 
Se necesitará mucho más trabajopara resolver los misterios del corazón de Plutón y así determinar si es realmente único. McKinnon añade que quizá los otros planetas vecinos de Plutón, como Eris y Makemake –más grandes en comparación– presenten formaciones similares.

En sus propias palabras, “la actividad de Plutón es mucho mayor de lo que esperábamos. Y parece razonable establecer comparaciones con los otros planetas, ya que estos utilizan sus propias fuentes de energía”. 


También te puede interesar:




Noticias Relacionadas

Las noticias más leidas

  1. Fox
  2. Foxlife
  3. National Geographic Channel
  4. NGWild
  5. Viajar
  6. Baby tv