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Etiopía

Etiopía

Fotografía de George Steinmetz, National Geographic

Etiopía ha anunciado que construirá una presa en el Río Nilo cuyo coste será de miles de millones y que ha generado controversia, la presa proveerá más de 5.000 megavatios de electricidad para el propio país y para sus vecinos, incluyendo el recientemente creado Sudán del Sur.

 

El proyecto de “La Gran Presa del Milenio” (Grand Millenium en inglés) ha generado preocupación sobre los costes medioambientales y humanos, y ha llamado la atención sobre los problemas que históricamente ha tenido el país con la construcción de grandes presas.

 

En la ceremonia pública que tuvo lugar en marzo, el primer ministro Etíope Meles Zenawi puso la primera piedra de la nueva presa, una planta hidroeléctrica que abarcará una parte del Nilo Azul en la región de Benishangul-Gumuz.

 

El Nilo Azul se origina en el Lago Etíope de Tana y es uno de los dos mayores afluentes del Nilo, el río más grande del mundo.

 

Cuando esté finalizada en el 2015, la Presa Grand Millenium será la planta hidroeléctrica más grande de África. También creará el lago artificial más grande del país, con una capacidad de 63 millones de metros cúbicos de agua, duplicando el tamaño del lago Tana en la región etíope de Amhara.

 

A finales de junio, Etiopía anunció que construiría cuatro presas adicionales en el Nilo Azul, que funcionarían conjuntamente con la presa Grand Millenium y que generarían más de 15.000 megavatios de electricidad.

 

El coste de las cuatro nuevas presas no ha sido desvelado, pero se estima que en el caso de la Presa Grand Millenium ronde los 4.700 millones de dólares.

 

Fuente de Energía

Etiopía ha afirmado que quiere convertirse en una de las principales fuentes de energía para África, generando energía hidroeléctrica que pueda vender a sus vecinos, y el país está en una perfecta situación para hacerlo.

 

“A Etiopía la llaman la torre del agua de África”, dijo el climatólogo Chris Funk de la Universidad de California, en Santa Bárbara (UCSB). “Si observas un mapa en superficie del continente, casi todo está a poca altura salvo las zonas altas de Etiopía. Así que tienes unas zonas montañosas que reciben mucha agua de lluvia y por ello su potencial para obtener energía hidroeléctrica es masivo”.

 

Este potencial no ha sido desperdiciado por el gobierno Etíope. Según el grupo medioambiental “International Rivers” (Ríos Internacionales), Etiopía posee actualmente más de 20 presas que están en funcionamiento a día de hoy o en plena construcción, más que cualquier otro país de África.

 

El gobierno etíope afirma que el grueso de la electricidad generada por las presas del Nilo será exportada a los países vecinos, pero Egipto y el Norte de Sudán han expresado su preocupación de que este gigantesco proyecto pueda reducir seriamente el flujo de agua del Río Nilo que llega a sus países.

 

Los Conservacionistas también están preocupados del impacto medioambiental de la Presa Grand Millenium. Hasta la fecha, no se ha publicado ningún informe sobre el impacto, ni por la EIA (la Agencia de Investigación Medioambiental), y tampoco se ha confirmado que haya ninguno previsto para el futuro.

 

Esto no nos sorprende, dijo el portavoz de International Rivers, Lori Pottinger.

 

Un estudio de la EIA que Etiopía hizo público en 2009 sobre el Gibe III, otro masivo proyecto para construir una presa en el río Omo, y que está actualmente en construcción, fue criticado tanto por erróneo como por inexacto y acabó por causar el abandono del proyecto por parte del Banco Mundial, el Banco de Inversiones Europeo, y el Banco de Desarrollo Africano en 2010.

 

Etiopía podría estar buscando evitar una reacción social similar con la Presa Grand Millenium, pero la falta de un informe de la EIA ha complicado mucho la obtención de fondos internacionales para el proyecto, dijo Pottinger.

 

Aguas Turbulentas

Etiopía también tiene un largo pasado de presas problemáticas que no inspiran confianza. Las presas del país se han relacionado con la controvertida práctica del gobierno de “robo de tierras”.

El gobierno Etíope, que es dueño de todas las tierras del país, ha estado desplazando a los grupos tribales desde sus tierras ancestrales y está cediendo grandes porciones de terreno a intereses extranjeros, afirman los críticos.

 

“El gobierno ya ha iniciado planes extensivos de irrigación agrícola… para corporaciones privadas y para el gobierno, forzando que un gran número de poblaciones indígenas abandonen esas tierras agrícolas y llenas de vida”, dijo Claudia Carr, una profesora de desarrollo de recursos rurales a nivel internacional, de la Universidad de California, en Berkeley.

 

“Ya que no tienen otro sitio donde ir para sobrevivir, están proliferando notablemente los conflictos armados en la región” añadió Carr.

 

Según el estudio realizado en 2009 por el Grupo de Trabajo para los Recursos de África (el ARWG en inglés), la presa Gibe III podría reducir el nivel del Lago Turkana hasta en 66 pies (20 metros) y afectaría a medio millón de personas que viven tanto en Etiopía como en Kenia.

 

Un descenso tan drástico del nivel del agua no sólo amenazaría el ecosistema salvaje de la región, incluyendo hipopótamos, cocodrilos, y las aves acuáticas migratorias, sino que también incrementaría la salinidad del lago, ya que la concentración salina del mismo se incrementa proporcionalmente al descenso del nivel del agua, dijo Carr.

 

“El lago Turkana ya es a duras penas potable para humanos y animales, añadió. Un aumento de su salinidad empujaría esas condiciones hasta el límite, y afectaría al conjunto biológico del lago en su totalidad”

 

Siguen adelante

Pese a sus dificultades para solicitar fondos extranjeros, el gobierno de Etiopía ha afirmado estar comprometido a construir la presa Grand Millenium y que planea costear el proyecto sin fondos extranjeros, vendiendo bonos al público.

 

La población etíope ha aceptado construir la Presa Grand Millenium. Todos los trabajadores han renunciado a un mes de salario, los intermediarios están comprando bonos, y la diáspora está contribuyendo a la presa, afirmó el portavoz del gobierno etíope, Haji IbsaGendo este mismo año a Bloomberg News.

 

Pero incluso si se completan las presas Grand Millenium y Gibe III con éxito, aún no está claro quién va a comprar su electricidad.

 

Según el “Sudan Tribune”, Etiopía tiene “acuerdos incipientes” para exportar electricidad a Sudán, Yibuti, y Kenia. Pero los críticos de la presa afirman que la mayoría de los africanos no están conectados a la red eléctrica, y que Etiopía generará mucha más energía de la que sus vecinos realmente necesitan.

 

“Nadie puede saber cómo van a conseguir vender esa electricidad”, dijo Pottinger.

 

Varios artículos en los medios indican que Sudán del Sur podría ser un comprador potencial de la electricidad etíope, pero la situación se complica a causa de un acuerdo de 1929 que da a Egipto y a Sudán derechos sobre las aguas del Nilo, un acuerdo que ahora incluiría presumiblemente a Sudán del Sur y que tanto Etiopía como varios estados africanos están contradiciendo.

 

Actualmente Sudán posee una parte importante de los derechos sobre el Nilo, y no está claro cómo se van a dividir, con quién se va a aliar, y qué querrá pedirle a Etiopía a cambio, dijo Pottinger

 

Cambio Climático

Existe también un peligro de que algunas de las presas Etíopes acaben por quedar obsoletas en unas décadas, cuando el cambio climático causado por el calentamiento global cambie los ciclos hidrológicos que cruzan el este de África.

 

Un conjunto de análisis climáticos, por Funk y sus colaboradores de la UCSB (Universidad de California, Santa Bárbara) predice que el sur de Etiopía podría experimentar un descenso de hasta un 20 por ciento de agua de lluvia en las próximas décadas, como resultado de las variaciones en los patrones del clima. Si esto ocurre, podría amenazar la producción eléctrica de la presa Gibe III y de otras del Río Omo.

 

“Creas o no en mi análisis del motivo por el que disminuyen las lluvias, sin duda la observación nos dice que el declive es una realidad. Puedes ser un escéptico del cambio climático, pero aún así estar preocupado por el descenso de las lluvias”, dijo Funk.

 

Según Pottinger, de International Rivers, no se está analizando ninguna presa en Etiopía para averiguar el impacto que puede causar en ellas el cambio climático.

 

“Esta región del Este de África ya es demasiado dependiente de la energía hidroeléctrica”, dijo.

 

“Cuando unes esto con que África es el continente que se supone será el más golpeado por el cambio climático, obtienes una combinación desastrosa”

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